No funcionó. Tiene usted toda la razón, señor juez: es un delito. ¿Qué puedo alegar en mi defensa? Poca cosa más. Sé que usted, conocedor de la gente y hombre con experiencia, sabrá muy bien que las mujeres son deliciosas, pero también intransigentes, lo quieren todo, siempre. Y yo soy sólo un pobre hombre, las amo a todas, y además soy fácil de convencer. Pero he aprendido la lección: no lo volveré a hacer; la bigamia sólo trae problemas a los corazones sensibles, como el mío...A propósito…¿Cuántos años dijo?
domingo, 13 de abril de 2008
NO FUNCIONÓ (Microcuento)
Etiquetas:
bigamia,
microcuento
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